El plan contra la crisis es la respuesta de la agencia inmobiliaria al lobo que quiere devorarla. (Parte 1)

0
579
El plan contra la crisis respuesta agencia inmobiliaria

Índice del artículo:

1 ¿Qué significa Crisis?

2 ¿Qué entendemos por crisis económica?

3  ¿Cómo ha podido pasarnos esto, a nosotros?

4  ¿Cuál puede ser el resultado?

5  Memoria, Crisis y aprendizaje.

6  Ciclos erráticos que retornan con distintos ropajes

7  Hacer o tener  y aplicar un Plan de (lucha contra la) Crisis

    Notas:

1 ¿Qué significa Crisis?

Aunque se utiliza casi siempre como sinónimo de situación penosa, negativa, dificultosa, en realidad Crisis no es sino el cambio, transformación o mutación que acaece en una situación en desarrollo, en un sistema o en un proceso, en unos momentos dados, ya sea para mejorarla, ya sea para empeorarla.

Por tanto, es aquél intervalo de tiempo, turbulento, lleno de incertidumbre, que se desarrolla después de una etapa anterior y que puede desembocar posteriormente en un empeoramiento o en un mejoramiento respecto de aquélla anterior situación.

De una forma más general podemos añadir que hablamos de crisis cuando os referimos a una situación difícil y tensa en la vida de una empresa, persona, colectividad, organización, estado. etc., de cuyo fin depende la reanudación de la normalidad.

También nos referimos con la palabra crisis a un cambio importante en el desarrollo de un proceso que da lugar a una inestabilidad funcional en el mismo.

Crisis es la mutación, cambio o trasformación de un proceso, enfermedad, problema, negocio, etc., finalizado el cual se produce un empeoramiento o

una mejoría de aquel.

En otras ocasiones con la palabra crisis se indica aquella situación de un asunto en la que se duda de la continuidad, modificación o supervivencia del mismo. Es igualmente aquel momento de la vida de un sistema en el que se viven hechos graves y de consecuencias importantes para la existencia del mismo.

Finalmente indicaremos que como sinónimos de la palabra crisis nos encontramos  con términos tales como: dificultad, conflicto, apuro, aprieto.

riesgo, trance, desequilibrio… etc.

De estas explicaciones  podernos anotar:

  • La crisis no siempre tiene una connotación negativa pues lo que ocurra en ella puede ser una bendición y no una maldición. La salida de la Crisis no está pues predeterminada.
  • Sin embargo lo que sucede en tiempos de crisis prefigura los resultados en tiempos siguientes.
  • Se puede influir parcialmente en lo que ocurre, mientras ella discurre.
  • El azar, el caos, la incertidumbre se desatan en esas épocas de Crisis.

2 ¿Qué entendemos por crisis económica?

Acudiremos, para precisar ese concepto, a algunas fuentes seguras:

Las crisis, además de por los múltiples factores que pueden ocasionarlas, se hacen más complejas por la incertidumbre que les es propia, es decir, en ocasiones no sólo es difícil, sino que es imposible preverlas, e incluso de haberse previsto son inevitables. En un sentido generalista una crisis es todos evento que pueda poner en peligro los activos críticos, financieros, humanos, la reputación e incluso la propia continuidad y supervivencia de la compañía.” (40) 

Véase también esta:

“Se conoce como crisis económica a periodos en los cuales una economía afronta dificultades durante un tiempo prolongado. En otras palabras, una crisis económica es la parte de un ciclo económico en el que se produce un decrecimiento considerable en la economía. […] Las crisis económicas cuentan además con dos características destacadas: la inestabilidad que suponen en los mercados y las consecuencias que desatan en los sectores en los aparece en un inicio y en el resto del sistema después.” (41)

Y esta otra:

“La lectura de Breve historia de la euforia económica (Ariel, 1991), del economista canadiense John Kenneth Galbraith, resulta bastante ilustrativa para comprender que evitar una crisis económica viene a resultar un impulso tan complejo como ponerle puertas al campo. “Debe haber pocos ámbitos de la actividad humana en los que la historia cuente tan poco como en el campo de las finanzas”, explica este autor, y describe cómo todas las euforias financieras que han acabado desembocando en crisis económicas han repetido a lo largo de la historia una serie de puntos comunes a grandes rasgos: un bien empieza a subir de precio respaldado por la convicción de ser un valor seguro pase lo que pase; un cierto clima de ‘timo de la estampita’ con gente relamiéndose ante inversiones geniales gracias a lo inteligentes que son; el rechazo público a quienes ponen en duda esa oportunidad de oro, seguramente por intereses propios; y, finalmente, una preocupante falta de prudencia y memoria a corto plazo a la hora de aceptar nuevas quimeras mágicas.” (42)

La red está llena de citas como estas  pero yo se lo  diré de otra forma: una crisis financiera es un lobo hambriento que aparece de pronto en nuestro camino. Encuentro, que augura unas expectativas temibles, insoslayables, próximas, letales… para nosotros. Y frente al cual  no hay más que tres salidas: a) ser devorado, b) escapar de ese  trágico potencial futuro, con el menor daño posible, o c) vencerlo, con las pérdidas a que haya lugar. 

De hallar el modo de escape y sobrevivir al encuentro se ocupa precisamente el Plan de Gestión contra la Crisis.

3  ¿Cómo ha podido pasarnos esto, a nosotros?

Ya le he avisado en algún punto anterior que no se deje engañar. El COvir-19 no es la causa de esta crisis económica que estamos ya padeciendo. Sólo ha sido su detonante, la causa que ha desencadenado la avalancha que ya se cernía sobre nosotros.

“Aunque los grandes medios de comunicación y los gobiernos afirman constantemente que la crisis bursátil es debida a la pandemia de coronavirus, insisto sobre el hecho de que todos los elementos de una nueva crisis financiera ya estaban reunidos desde hace varios años, y que el coronavirus fue la chispa o el detonador de la crisis bursátil y no la causa. […] Me reafirmo en que la pandemia del coronavirus no constituye la causa real y profunda de la crisis bursátil que se desencadenó en la última semana de febrero de 2020 y que sigue. Esta pandemia constituye el detonador, la chispa. No obstante, existen otros acontecimientos graves que [claro que] podrían haber sido detonadores o chispas. […] Así que, aunque haya una relación innegable entre los dos fenómenos (la crisis bursátil y la pandemia del coronavirus), eso no significa que no es necesario denunciar las explicaciones simplistas y manipuladoras que declaran que la causa [de la crisis económica] es el coronavirus.” (43)

Y una excusa perfecta, un enemigo ideal al que se hará responsable de todos nuestros males.

Pero esto venía de lejos, de la falsa superación de la crisis de 2008, Véase esto: 

   “Algo paradójico está ocurriendo con la economía mundial. Hacia finales de 2008, la dinámica de la crisis parecía orientarse hacia la segunda Gran Depresión de la historia contemporánea. Cualquier índice que se revisara era el más grave desde la II Guerra Mundial. Esta circunstancia constituía algo estadístico, al menos cuando se trataba de economías del Norte del mundo.  Sin embargo, a comienzos de 2010, la crisis parece haber quedado atrás. Con una masiva intervención estatal —lo que marca un agudo contraste con lo ocurrido a comienzos de los años 30 bajo la administración de Edgar Hoover—, se ha pasado del pánico en las alturas de la clase capitalista mundial 2 a una cierta euforia por la “recuperación sostenida de los mercados”. […]  El lector podrá preguntarse: ¿qué es lo que me perdí? ¿Qué pasó en el medio para que se saltara de un extremo al otro del estado de ánimo en tan sólo pocos meses? ¿Se estará frente a una recuperación sostenible? ¿O más bien se trata de un respiro en la dinámica de la crisis que barre bajo la alfombra los desequilibrios dramáticos que siguen latentes en el núcleo íntimo de la economía mundial y que se van a expresar en el próximo período en una situación de estancamiento económico y recaídas en la crisis? (44) 

Pero nótese  que aunque lo dicho en las dos citas anteriores  no hubiese sido así y las críticas sean una paranoia  ─cosa que yo no creo─, el problema, el lobo está ahí: da igual, en estos momentos cruciales del encuentro, por qué camino haya llegado. La Crisis, el enorme lobo gris, está ahí, mirándonos, y nosotros, sin escapatoria. (45)

4  ¿Cuál puede ser el resultado?

He pensado que la mejor forma  de describir los resultado posibles sea acudir a la Matriz de Miller, Heiman y Tuleja de la que le hablado en otras ocasiones y que usted conocerá también por otros caminos, pero en una forma muy alejada del original.

Véala aquí, en esta nueva versión que le presento: (46)

La oposición de los dos resultados posibles tanto para la Crisis como para su empresa nos ofrece estas posibilidades. En nuestro ejemplo, el caso de Ganar/Ganar es imposible [0]. El de Perder /Perder [3] es posible aunque indeseable porque la Crisis será vencida por muchos y no por otros. Y si se produce el encuentro, el choque, o gana la Crisis [1] o ganamos nosotros [2]. Como dice el eslogan de otra película famosa: “solo puede quedar uno”…en pie.

Pero esto es  así sólo si se produce el choque y usted persiste en salir vencedor de la crisis,.

Le queda otra opción: el cierre preventivo.

En algún caso justificado, cuando la previsión de pérdidas sea insuperable o no haya forma de reconducir la situación, el cierre del negocio, total o temporal, puede ser una solución. Se trata de elegir el menor daño posible. 

Léase esta opinión con muchas décadas a sus espaldas. (47)

Estamos en tiempo de liquidación. Entre dos picas bien afincadas en nuestro suelo podríamos colgar el consabido letrero: “se liquidan negocios”.

Ser de los negocios que subsistirán o no ser más un negocio entre los vivos, esa es la cuestión.

Se liquidan, en efecto, negocios. Pero de hecho se están liquidando errores. Falta de visión cuando se implantaron, miopía en avizorar el cambio de circunstancias propicias para la continuidad, incuria en organizarse oportunamente, vanidad huera de tantos dirigentes que no necesitaban aprender nada.

En el horizonte de la sensatez se vislumbran dos grandes e imprescindibles políticas, ambas de cirujano, ambas a base de bisturí. Y estas dos políticas son: reconversión de negocios y cese previsor y oportuno.

La primera solución no es grano de anís. Es difícil y sólo asequible a empresarios de buen fuste, de buena base. Cambiar de ruta y modificar la estructura es una obra que participa de toda la delicadeza de una operación de estética facial y toda la gravedad y pulso de una operación cardíaca. Pero hay empresas cuya única alternativa es esta: “cambiar o morir.” Otras hay que con un cese oportuno podrían salvar algo…

Para lo cual deberá usted atento a la normativa aplicable y más que razonablemente acudir a la consulta de ayuda especializada.

¡Hasta pronto!

¡Siga con salud!

Miguel Villarroya.
API / Arquitecto Técnico.

Agente de la propiedad Inmobiliaria.
www.cal.es

5  Notas:

(40)  Léase completa en: ¿Qué es una crisis? Concepto y tipología de crisis. https://www2.deloitte.com/es/es/pages/governance-risk-and-compliance/articles/que-es-una-crisis.html

(41) Léase completa en: Crisis económica. https://economipedia.com/definiciones/crisis-economica.html

(42) Léase completa en: Toma el dinero y corre: https://forbes.es/empresas/51449/toma-el-dinero-y-corre/

(43) Léase completa en: La pandemia del capitalismo, el coronavirus y la crisis económica (I) http://www.cadtm.org/La-pandemia-del-capitalismo-el-coronavirus-y-la-crisis-economica

(44) Léase completa en: Cuando se prepara una recaída. http://www.socialismo-o-barbarie.org/revista_23_24/100300_005_economia_mundial.pdf

(45)  La mejor dramatización que conozco de esta situación son los últimos minutos de la película americana de 2011: The Grey (Infierno Blanco, en España),con  Liam Neeson como protagonista..  Una sorprendente película que trata de la supervivencia de un grupo de hombres que han sufrido un accidente en Alaska y en cuyo viaje hacia la salvación, en medio de un entorno helado y hostil,  se ven acosados por una manada de lobos grises, que los van matando uno a uno. En la penúltima escena, se encuentran el lobo y el hombre en un choque definitivo. Y ese se prepara para lo inevitable: no hay más tiempo para huir y proseguir la escapada, el mal está delante y tiene que pelear por su vida. Otros han caído antes pero él no se resigna. La última escena, tras los créditos, ─insinúa, que no aclara─  el desenlace. Busque más información y si puede vea la película. En el gráfico adjunto le he puesto una miniatura del cartel USA anunciador de la misma.

(46) Véase la presentación de este concepto en el anejo 2 a este Plan de Gestión contra la Crisis 2020

(47)  Sacada de un editorial de diciembre de 1959, de la revista Eficiencia (versión española de la inglesa The Efficiency Magazine, que se publicó en España durante los años 50 del pasado siglo y desapareció en los 60.

Noticias relacionadas