El plan contra la crisis es la respuesta de la agencia inmobiliaria al lobo que quiere devorarla. (Parte 2)

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Plan contra la crisis

Índice del artículo:

1 ¿Qué significa Crisis?

2 ¿Qué entendemos por crisis económica?

3  ¿Cómo ha podido pasarnos esto, a nosotros?

4  ¿Cuál puede ser el resultado?

5  Memoria, Crisis y aprendizaje.

6  Ciclos erráticos que retornan con distintos ropajes

7  Hacer o tener  y aplicar un Plan de (lucha contra la) Crisis

8  Notas:

5  Memoria, Crisis y aprendizaje

Siempre que estás en ella ─en la Crisis─ parece que es la primera vez. Ni las personas ni los negocios parecen tener buena memoria, ni las cosas se recuerdan igual ni se les atribuyen los mismos significados. Estamos tan ocupados promoviendo nuevas ventas que pronto se nos olvida la amargura de la crisis anterior y continuamos saboreando el trabajo actual como si la mejora de la  situación fuese a ser permanente.

Véase estas notas:

  • Como señala Joaquín Estefanía –periodista, economista y autor de Abuelo, ¿cómo habéis consentido esto? Los graves errores que nos han llevado a la era Trump (Planeta) –, “siempre se aprende algo nuevo desde el punto de vista técnico, pero la memoria económica en materia de crisis sólo dura una generación, y luego se vuelven a cometer los mismos errores o a ­hinchar las mismas burbujas”. (48)
  • “Hemos aprendido que el sistema financiero global es, en esencia, un mecanismo de coerción. Desde Alemania coaccionando a Grecia hasta el gobierno de Estados Unidos coaccionando a Detroit, la amenaza de quiebra es una forma de violencia. Y también hemos aprendido que los perpetradores de esa violencia (los responsables del FMI, el BCE y el Tesoro estadounidense) son indiferentes a su impacto humano y político, como si fueran pilotos de drones”, afirma el también periodista y economista Paul Mason, autor de Postcapitalismo (Paidós).(48)
  • “Todos recordamos el shock que para las empresas españolas supuso el cierre del crédito por parte de las entidades financieras. O no… porque estos hechos empezaron hace diez años y parecen lejanos, especialmente cuando el crédito bancario parece normalizado y según las encuestas, la financiación no es ya la primera preocupación de las pymes españolas, como hace cinco años. Nuestra memoria es frágil, o mejor, nuestras prioridades cotidianas a veces nos impiden una reflexión sosegada sobre lo que ha pasado y que podemos hacer para prevenir situaciones semejantes. Y es que en las crisis podemos sucumbir o sobrevivir, pero siempre deberíamos aprender. “(49)

Hay más citas, pero está claro ¿eh?

Y es que, en general, no utilizamos, la experiencia para aprender de ella, sólo la soportamos, pero no la integramos en nuestro trabajo de cada día. Así que si no corregimos nuestra conducta, cómo extrañarse cuando las nuevas variaciones del entorno caótico en el que nos movemos vuelven a descolocarnos y nos hacen caer, de nuevo, en el Caos.

6  Ciclos erráticos que retornan con distintos ropajes

Como veremos enseguida, las crisis son periodos de tiempo que se dan entre dos situaciones, buenas o malas, seguidas o alternadas, con elementos básicos en común. Y los negocios fluctúan de distinta forma en todas ellas.

En el trabajo anterior que preparamos en 2007. Titulado El Plan de Gestión contra la Crisis 2007, utilizábamos un gráfico realizado por los profesores de la Universidad de Navarra  D. Miguel Ángel Ariño y Manuel Salvador, en el que se recogía la evolución del  PIB del sector de la construcción en España desde 1971 al año 1997. No hemos podido encontrar ese gráfico actualizado, pero para lo que vamos a contar sigue siendo válido.

Sobre el gráfico original solo añadíamos nosotros una cinta de color azul para señalar los buenos tiempos y roja para los contrarios. De la observación de esos gráficos se deduce  que en ese periodo ─un cuarto de siglo─- ha habido cinco periodos de vacas gordas y cuatro de vacas flacas. Nótese también que la intensidad máxima de los momentos buenos y malos es muy es muy diferente, al igual que las duraciones de los momentos buenos y malos.

De la lectura de los cuadros anteriores puede deducirse que:

1 Casi siempre a un periodo de vacas gordas sigue otro de vacas flacas… y a la larga siempre ocurre así.

2 Las duraciones de los periodos de bonanza nunca son iguales. Todas las duraciones de los buenos periodos han sido distintas. Nadie puede saber pues cuanto duran “las vacas gordas”. Igual pasa con los periodos de recesión: ninguno dura lo mismo, por tanto tampoco nadie puede saber lo que durará la crisis actual, pues nunca antes ha habido ninguna igual.

3 Las intensidades máximas de los periodos positivos son también todas distintas, al igual que las de los periodos de recesión que tampoco coinciden. Luego cuando vienen mal las cosas nadie sabe cuan mal pueden ponerse las mismas, de la misma forma que cuando van bien las cosas nadie sabe cuan bien pueden ir.

4 Los momentos de inflexión, sí señalan los cambios de tendencia y deben por tanto ser observados con mucha atención. De hecho un conocimiento básico con el que deberemos salir de esta crisis es que, al ser siempre así, el problema no está en sufrir los rigores de la crisis cuando ésta aparece y gozar de los beneficios en los buenos tiempos sino adaptar nuestra conducta a las variaciones que se vayan produciendo. Eso hará que nunca nos ahoguemos.

5 Las sucesivas crisis son interminables, son propias de los sistemas económicos y por ello no hay que angustiarse cuando llegan y sí en cambio proceder en consecuencia.

¿Y desde 1997, fecha en la que el anterior gráfico, termina? Pues hemos acudido a otro cuadro, tomado de Expansión (50) que se refiere no ya al sector de la construcción sino a toda España, que mide otro aspecto del PIB, desde 1971 a 2019, … y por el podemos seguir aceptando iguales conclusiones generales, que en los anteriores.

No le dé más vueltas: todo cambia, lo hace en sentido imprevisible y con intensidades y duraciones inconstantes.

Pero en lo básico estamos igual que al inicio de cualquier crisis. Hemos llegado a esta actual por caminos distintos, hay aspectos diferentes y alguno radicalmente contrarios  a los anteriores─ como es el confinamiento de las personas y el cierre gubernamental de la mayor parte de la actividad empresarial─ pero su matriz común es la letal amenaza que representa la Crisis para las organizaciones, empresas, autónomos, emprendedores, etc., que no se adapten con rapidez al nuevo estado de cosas.

Teniendo pues clara la situación: ¿Qué nos aconsejan los expertos?

7  Hacer o tener  y aplicar un Plan de (lucha contra la) Crisis

Un plan de Crisis puede articularse a partir de tres ámbitos distintos:

a) El de la resolución de una Crisis de una empresa u organización particular

La mejor referencia a un Plan de Crisis que he leído es esta: “Un Plan de Crisis es ese extraño y anecdótico documento que se echa en falta cuando más se le necesita. Curiosamente menos del 40% de las empresas cuentan con un plan de crisis. Como dice el refranero: “Solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.” (51)

Véase esta otra:

“¿Qué es el plan de crisis? El plan de crisis es un documento de trabajo elaborado por el departamento de comunicación de forma metódica, clara y exacta, en el cual se detallan las posibles crisis que pueden afectar a una empresa en particular. Este plan contiene las pautas de comportamiento  de la empresa ante una emergencia, establece los principios y las pautas generales  para gestionar cualquier crisis” (52)

Y esta otra: “Muchas empresas – incluso algunas de las corporaciones más grandes – no tienen planes de gestión de crisis adecuados en el lugar. Hasta hemos llegado a escuchar: «Eso no lo necesitamos nosotros, tenemos todo cubierto»  Permíteme que me ría.” (53)

Todas estas participan de una idea y es que la Crisis que intentan resolver es grave pero parcial y que un buen plan, generalmente de comunicación, es la clave para salir de ella. Así que no contemplan las catástrofes globales.

b) Una segunda y distinta orientación sobre el Plan de Crisis es la que trata de la resolución de las crisis de catástrofes en  empresas o sectores específicos, a la lumbre de la normativa ISO. Véase por ejemplo: ISO 22301 (54)

c)  Y un tercer camino es el tratamiento del Plan contra la Crisis de un hecho que afecta a la globalidad del tejido productivo de una nación, región o, continente o todo el mundo.

Sobre los dos casos primeros hay mucha información, en cambio, sobre el tercero, su volumen es muy inferior.

Pero es este el caso en el que estamos ahora las pequeñas empresas inmobiliarias españolas, en las que el plan de crisis es la respuesta de la agencia  al lobo que quiere devorarla.

Y de cómo evitar  eso tenemos que dar cuenta en los siguientes artículos de esta serie.

¡Hasta pronto!

¡Siga con salud!

Miguel Villarroya.
API / Arquitecto Técnico.

Agente de la propiedad Inmobiliaria.
www.cal.es

8  Notas:

 (48)  Cita extraída de: ¿Qué hemos aprendido de la crisis?[La del 2008) Recomendamos con especial intensidad su lectura completa en:

http://www.magazinedigital.com/historias/reportajes/que-hemos-aprendido-crisis

(49)  Cita extraída de: ¿Han aprendido las pymes algo de la crisis? [De la anterior DE 2008] Léase completa en:

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/02/20/companias/1550679612_541599.html

(50)  PIB de España – Producto Interior Bruto. Véase en: https://datosmacro.expansion.com/pib/espana

 (51)  Cómo elaborar un Plan de Crisis. Léase completa en: https://www.antoniopainn.com/como-elaborar-un-plan-de-crisis/

(52) El plan de crisis (1) Léase completa en:

(53) Cómo preparar y ejecutar un plan de gestión de crisis. Léase completa en: https://magentaig.com/como-preparar-y-ejecutar-un-plan-de-gestion-de-crisis/

(54)  Véase por ejemplo, en: Conceptos básicos sobre ISO 22301

https://advisera.com/27001academy/es/que-es-iso-22301/

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