Aislar la casa, clave para ahorrar en climatización

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Según el estudio del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, más del 50% de los hogares en España sufren pérdidas de calor debido a un mal aislamiento. Además, existe un 30% de la energía que la climatización consume que se pierde por los puentes térmicos de la vivienda, entre ellos, suelos, tejados, ventanas y paredes. De todas estas pérdidas, encontramos que podemos evitar hasta un 80% de ellas a través de un buen aislamiento.

Esta mejora de la cobertura térmica de las viviendas supone una inversión a largo plazo, ya que de 5 a 7 años se amortizará dicha inversión, ahorrando grandes cantidades de energía. Cifras como un 50% o hasta un 60% menos de consumo en climatización, lo que llevado a euros significaría como mínimo un ahorro de 300 euros al año y como máximo el doble.

¿Cómo mejorar el aislamiento de mi vivienda?

Con el precio de la luz actual, es recomendable reformar nuestro hogar para impulsar su eficiencia enérgica. Dependiendo de las características de nuestra casa como la fecha de construcción, tendremos que invertir más o menos.

Entre las reformas que podemos realizar, en primer lugar nos centraremos en ventanas y puertas donde perdemos un 20% de energía. Para solucionarlo, se podrían cambiar por otras puertas y ventanas de doble acristalamientos o de PVC o aluminio con rotura de puente térmico, perfiles no conductores.

Sin embargo, donde perdemos un 50% de energía y cuya inversión es más cara está en los tejados, fachadas y muros exteriores. Para ello, tendremos que aislarlos. En muros exteriores podemos implantar fachadas ventiladas con mayor aislamiento o cámaras de aire creadas con materiales aislantes o realizar trasdosados en el interior de los muros. Otra opción es aislar las cubiertas desde el interior o exterior.

Para ello, podemos optar por diversos materiales como corcho, fibra de vidrio, poliestireno o lanas minerales, pero independientemente del material, la eficiencia térmica mejorará y la factura de la luz decaerá.

En suma, a parte del dinero y la luz, tener un aislamiento correcto nos ayudaría a ahorrar también en gasoil, gas o biomasa si utilizamos uno de estos combustibles en nuestro sistema calefacción y a reducir las humedades.

A largo plazo, la inversión en eficiencia energética sale rentable. Además, existen subvenciones para llevar a cabo dichas reformas si nuestra vivienda tiene cierta antigüedad.

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