6 Consejos para iluminar una habitación oscura

0
2819
Publicaciones inmobiliarias

Habitar en un espacio luminoso trae consigo muchas ventajas en el día a día. Pero es posible que algunas viviendas incluyan estancias oscuras en las que apenas llega la luz natural, por ejemplo por su orientación.

Más allá de hacer reformas, existen una serie de trucos con los que conseguiremos convertir una habitación oscura en un lugar más cómodo y luminoso.

1 Elegir bien los colores

El primer elemento con el que podemos crear una notable sensación visual es la pared. Para dotar de iluminación un espacio, una gran idea es pintar las paredes de color claro, ya que es el color más práctico. Sin embargo, si no queremos utilizar el blanco puro, podemos optar por diferentes gamas: blanco crema, blanco marfil, blanco grisáceo, blanco fresco… O por tonos pasteles o con poca saturación.

Una vez que hemos conseguido la luminosidad de esta forma, podemos añadir notas de color a través de los textiles: cortinas, alfombras, cojines, colchas

2 Despejar las ventanas

Las ventanas deben estar siempre limpias para que dejen pasar toda la cantidad de luz solar posible a la estancia.

Además, deben estar completamente libres, sin nada que las obstruya. ¡Ojo con la colocación de los muebles! Tampoco deben estar tapadas desde fuera. Hay que recortar regularmente las ramas de los árboles o arbustos que limiten la entrada de luz.

3 Dar luz a la estancia con los muebles

 Otra buena forma de aportar luminosidad a una estancia oscura es a través de los muebles, teniendo en cuenta su diseño, color y acabado. Las características fundamentales que debe tener el mobiliario son: acabados en tonos claros, blanco o pastel; una superficie con textura o brillo y partes cromadas.

Como punto de contraste también se puede colocar una cajonera o un mueble pequeño con un tono más oscuro.

4 Colocar accesorios que potencian la luminosidad

Si para decorar utilizamos accesorios brillantes, de oro o plata, conseguiremos que la luz se refleje y, de paso, darle un toque distinguido a la decoración.

Por ejemplo, podemos hacer uso de jarrones brillantes, ya sea un jarrón grande o un conjunto de ellos. El jarrón es el elemento decorativo por excelencia. Quedará bien y además transmitirá la función reflectante que buscamos.

Otros elementos que potencian la reflexión son las mesas con cristal.

5 Sacarle partido a los espejos

Y continuando con las superficies reflectantes, tenemos una por excelencia: el espejo. Un espejo puede llegar a duplicar la luz natural.

Un truco muy útil es colocar un espejo grande o una serie de ellos frente a la ventana de mayor extensión.

Si además el marco del espejo es brillante, el efecto se verá reforzado.

6 Colocar bien las lámparas

Una buena colocación de las lámparas en el espacio es fundamental. Por ejemplo, una lámpara de pie con la luz dirigida hacia el techo compensará la falta de luz a medida que pase el día.

Asimismo, la cantidad de luz artificial y la potencia de la misma dependerán del tiempo de uso que le demos a la estancia. En dormitorios puede bastar con una lámpara de techo.

En el mercado existe una gran cantidad de diseños de lámparas y también pueden convertirse en un potente elemento decorativo.

 

¿Y si la habitación no tiene ventanas?

Por último, añadimos este breve apartado. Si hemos hecho habitable una habitación sin ventanas (como puede ser un trastero), la mayoría de estos consejos también son útiles. Pero además en este caso habrá que prestar bastante atención al diseño de la iluminación. Podemos recurrir desde a lámparas hasta, dependiendo de la estancia, luz de velas.

Una buena opción es decantarse por una iluminación que se asemeje a la luz natural.  Para ello, podemos hacer uso de focos incandescentes blancos, aunque las bombillas de espectro total parecen ser la mejor alternativa.

Con las velas se puede crear un ambiente muy acogedor y podemos encontrar muchísimas variedad en el mercado, por no hablar de las velas aromáticas.

 

En definitiva, estos trucos nos ayudarán a combatir la oscuridad en esas habitaciones a las que no llega la cantidad necesaria de luz natural. No obstante, nunca hay que olvidar que, aun siguiendo estos consejos, también hay que imprimirle nuestra personalidad a las habitaciones.