A continuación mostramos las conclusiones a las que llegaron Ángel de la Fuente Moreno, director de FEDEA, Elisa Chuliá, profesora de Sociología de la UNED e investigadora de FUNCAS, y Beatriz Triguero, redactora jefa de Economía de Forbes España, en el video en Youtube de la entrevista a tres “Qué país queremos y debemos ser | Diálogo a tres” celebrada en la Forbes Economic Summit 2026:
Ángel de la Fuente advirtió de que, si se mantienen las tendencias actuales, España será dentro de veinte años más poblada y diversa, pero no necesariamente mucho más rica. La inmigración será necesaria para sostener la actividad económica, aunque no resolverá por sí sola el problema demográfico ni el desequilibrio de las pensiones.
A continuación publicamos el enlace al video: “Forbes Economic Summit 2026. Qué país queremos y debemos ser | Diálogo a tres”
Los ponentes coincidieron en que España debe decidir qué servicios públicos quiere mantener y cómo financiarlos. De la Fuente alertó del coste que supone mantener pensiones elevadas en un contexto de envejecimiento y baja productividad, ya que puede restar recursos a educación, sanidad, infraestructuras o investigación. Elisa Chuliá reclamó mayor transparencia e información para que la sociedad conozca las implicaciones de las reformas y su impacto sobre las próximas generaciones.
La vivienda apareció como otro de los grandes retos estructurales. De la Fuente defendió aumentar la oferta, modificar la legislación del suelo y evitar medidas que desincentiven la construcción y el alquiler, además de reforzar la vivienda social con una gestión pública eficaz.
Chuliá subrayó que las dificultades para acceder a una vivienda retrasan la emancipación de los jóvenes y la formación de familias, contribuyendo a la baja fecundidad española, situada en torno a 1,1 hijos por mujer. «La vivienda es un problema urgente que no podemos resolver con urgencia», señaló.
El diálogo concluyó con una idea compartida: España debe decidir qué país quiere ser teniendo en cuenta qué país puede financiar. La aspiración debe ir acompañada de realismo sobre «hasta dónde podemos llegar» y sobre «el coste de llegar hasta ahí».















