La transparencia inmobiliaria y sus claves

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Después de lo vivido en la crisis y los errores cometidos por el sector inmobiliario (desahucios, pisos vacíos, especulación, etc…) la sociedad y el cliente exigen, más que nunca, transparencia en dicho ámbito pues se ha creado una gran desconfianza.

Tanto las agencias como los agentes pueden hacer algo al respecto para transmitir seguridad. Entre esas medidas se encuentran, sobre todo, actuar siempre con sinceridad y mostrar la agencia. Veamos en qué consisten:

 

SINCERIDAD

La transparencia inmobiliaria no es más que “decir la verdad” en el proceso del negocio. Es decir, ofrecer la información sin ocultar parte de ella o que sea confusa. De esta forma la información que se transmita debe ser aglomerada (la información que no se entiende levanta sospechas), fiable (provenir de una fuente de confianza), comparable (debe tener parámetros que se comparen con criterios oficiales) y accesible (quien vende y quien compra puedan tener contacto directo. Nadie puede ser representante de una de las partes).

Una información clara y veraz es el primer pilar para crear seguridad y confianza.

 

MOSTRAR LA AGENCIA

Poder acceder a la información sobre la empresa es otro valor muy importante. Hoy en día, un buen recurso para crear la cercanía hacia el cliente es mostrar dicha a la empresa a través de internet. Ya es imprescindible contar con una página web que defina bien la compañía, que la describa y nos aporte sus datos de ubicación y contacto. Si además el portal está respaldado por redes sociales de la propia empresa, actualizadas, donde se dé la opción de interactuar con el cliente, se incrementará dicha sensación de cercanía.

 

Pero además de estas dos claves, vamos a analizar otras enfocadas con más profundidad al porqué se produjo la desconfianza y las medidas que se están tomando para que sea restaurada:

Algunos expertos se han pronunciado sobre este asunto de manera contundente. Por ejemplo, Carlos Ferrer-Bonsoms, director de residencial bancos y cajas de la consultora inmobiliaria Jones Lang Lasalle, reconoce que, en cuanto a las licencias y recalificación de suelos, “Se produjeron ‘luchas’ entre ayuntamientos en el desarrollo de sus suelos, buscando aumentar la población de manera desmesurada, una forma poco acorde con el crecimiento normal de la misma, y a veces en contra o en perjuicio de municipios próximos” con el fin de aumentar los proyectos de construcción dada la subida del precio de la vivienda. Y en cuanto al descontrol de las tasaciones, afirma que “En las tasaciones, durante el ‘boom’, con aumentos de precios constantes, uno de los defectos que solían tener (las entidades bancarias) era considerar que esos aumentos de precios iban a continuar”, las mismas entidades que, a la hora de conceder las hipotecas “fallaron por ir en busca de mayores beneficios” y crearon acuerdos que superaban los recursos económicos de los clientes.

 

Por otra parte, la Asociación de Consultoras Inmobiliarias (ACI) admite que  “controlar la brecha en la valoración del inmueble entre el momento en que se oferta y su venta servirá como herramienta para la lucha contra el blanqueo de capitales” y apuestan por una bases de datos transparentes, concretos y sencillos que contribuyan a fomentar la representación de la verdadera realidad del mercado inmobiliario.

 

Por otro lado, sobre las Clausulas suelo, el TJUE ha autorizado a los jueces en España para que anulen los procesos de hipotecas con clausulas abusivas y en España ha entrado en vigor una minuciosa Ley de Transparencia, lo que ha aliviado parcialmente el problema de claridad del sector, aunque todavía no se han asentado una base de actuación sólida.

 

Como podemos observar, el incremento por la preocupación del saneamiento del sector es real, ya que los hechos del pasado le han traído importantes consecuencias.