Un informe del Instituto Juan de Mariana muestra el impacto que ha tenido la subida de la inflación en los últimos años sobre los hogares en España:
Entre junio de 2018 y febrero de 2025, la inflación subyacente ha tenido un incremento del 18,8% y el IPC general subió un 21,3%. El precio de los alimentos creció un 38%. Esto supone la mayor subida de precios en España de los últimos treinta años.
Las cifras registradas por el Instituto Juan de Mariana señalan que un trabajador medio ha perdido 1.410 euros de poder adquisitivo desde 2018 debido a que el gobierno no deflactó los impuestos para compensar el IPC.
Indica el informe que “La decisión de no deflactar el Impuesto sobre la Renta o las cotizaciones sociales para descontar el efecto de la inflación ha tenido un impacto significativo en el poder adquisitivo de los trabajadores. A raíz de esta decisión del Gobierno español, el contribuyente medio paga 2.073 euros más“, señala el documento.
Al no acomodar el impuesto sobre la renta a la inflación, el ciudadano paga un 123% sobre la mejora salarial que podrían haber obtenido. Los salarios se han revalorizado un 22,2% pero una vez ajustados a los precios la mejora real es de tan solo un 2%. A pesar de las subidas del Salario Mínimo Interprofesional, la inflación ha absorbido el 89% de la subida de los salarios. Los supuestos 6.013 euros de incremento en los sueldos se quedan en una mejora de tan solo 663 euros reales. Además, los datos muestras que en los últimos seis años son las familias más vulnerables las que han sufrido más el efecto de la inflación no compensada.
Los ahorros en este entorno de precios se han mermado considerablemente. Las entidades financieras han visto mermado en 127.000 millones de euros el poder adquisitivo de sus depósitos acumulados. Según el Instituto Juan de Mariana: “el Gobierno se ha beneficiado del fenómeno inflacionario, aprovechándolo para incrementar la deuda en 419.000 millones de euros y, a través de la subida de los precios, reducir el valor real de tales obligaciones”.
Entorno de inflación con el gobierno socialista
La subida del IPC ha resultado tres veces más rápida con el gobierno socialista que con el gobierno de Rajoy. El presidente popular desligó la evolución de las pensiones del IPC y redujo el déficit presupuestario, logrando reducir el peso relativo del gasto público sobre el PIB.
Pero con el gobierno de Pedro Sánchez, según el informe del Instituto Juan de Mariana: “El aumento del gasto público deficitario y la facilitación de su financiación por parte del Banco Central Europeo (BCE) han disparado la entrada de dinero de nueva creación en la economía española. Esta inyección monetaria ha permeado en la economía real y cebado la subida de los precios. Otro factor relevante en el proceso de subida continuada de los precios son los distintos shocks derivados de las restricciones adoptadas en torno a la pandemia del covid-19” y continua el informe: “los precios de la energía han exacerbado el problema de forma notable, en la medida en que la invasión de Ucrania por parte de Rusia desencadenó una serie de situaciones y sanciones que afectaron al suministro de gas y otros combustibles, induciendo nuevas presiones al alza en la estructura de costes de las empresas y generando un nuevo golpe para el poder adquisitivo de las familias españolas y europeas. A todo lo anterior hay que añadirle la voracidad fiscal recaudatoria del Ejecutivo, que ha aplicado docenas de subidas de impuestos y cotizaciones desde el año 2019″.
El Instituto Juan de Mariana determina además que: “mientras que la estabilidad presupuestaria y la reducción del déficit contribuyen a ‘enfriar’ la economía y los precios, el proceso de aumento de los desequilibrios presupuestarios y de los desembolsos públicos tiene el efecto inverso. La facilitación de estos escenarios por parte del Banco Central Europeo hace que los efectos negativos de estas políticas inflacionarias sean mayores”.
España pierde puestos en el ranking de renta per cápita en la UE
Con respecto a la renta “per cápita” de los españoles, del informe se desprende que ha empeorado y ha pasado del 91,3% de la renta media comunitaria en 2018, al 91% en 2023. Cae, por lo tanto, al puesto 15 en el ranking europeo que encabeza Luxemburgo e Irlanda, con niveles renta que representan más del 200% de la media y los que les siguen Países Bajos, Dinamarca, Austria, Bélgica, Alemania, Suecia, Malta, Finlandia, Francia, Italia, Chipre y Eslovenia. Mientras, Letonia, Grecia y Bulgaria registran los peores números de la UE.
Según los indicadores socioeconómicos analizados por la Comisión Europea, somos el tercer país con mayor riesgo de pobreza, el segundo con mayor tasa de abandono escolar, el segundo con mayor cifra de niños en peligro de exclusión social o el quinto donde menos impacto tienen las transferencias sociales.
Para concluir, el estudio señala que a toda esta situación:“hay que sumarle que el paro en España casi duplica la media europea, incluso dando por bueno el maquillaje estadístico mediante el cual el Gobierno ha reclasificado a cientos de miles de parados efectivos como ocupados. La última Encuesta sobre Condiciones de Vida confirma esta situación y apunta, además, que la tasa de pobreza (carencia material severa) ha crecido del 7,7% al 8,3% entre 2019 y 2024″
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