- La presión de la demanda se modera ligeramente, pero sigue en niveles muy elevados, con 133 interesados por cada vivienda en alquiler.
- Barcelona lidera la tensión del mercado, con 401 candidatos por inmueble disponible.
- Un mercado equilibrado debería registrar alrededor de 15 contactos por vivienda, una cifra muy alejada de la realidad actual.
El mercado del alquiler residencial continúa perdiendo viviendas disponibles en España. La oferta se reducirá en 7.705 inmuebles durante 2026, un descenso del 2,27%, hasta situarse en 676.215 viviendas, según el Barómetro del Alquiler correspondiente al tercer trimestre, elaborado por el Observatorio del Alquiler e impulsado por la Fundación Alquiler Seguro. Mientras tanto, la renta media mensual se eleva ligeramente hasta los 1.214 euros.
Aunque el retroceso previsto será menos acusado que el de 2025, cuando el parque disponible disminuyó un 4,7%, los datos confirman que el mercado todavía no ha conseguido frenar la contracción de la oferta residencial. La evolución de los precios del alquiler de vivienda también apunta a cierta moderación: el alquiler medio apenas ha aumentado tres euros respecto a la anterior edición del estudio.
Sin embargo, esta aparente estabilización de las rentas no significa que se haya corregido el desequilibrio entre oferta y demanda. Los responsables del Observatorio advierten de un progresivo agotamiento de las viviendas disponibles y de las dificultades que encuentran los hogares para asumir el coste de los arrendamientos.
Durante la presentación del informe también se puso el foco en la incertidumbre normativa. Los recientes reales decretos del alquiler pueden introducir inseguridad jurídica y desincentivar la incorporación de nuevas viviendas al mercado, dificultando así la recuperación de la oferta. No obstante, todavía es pronto para evaluar sus consecuencias, puesto que el periodo analizado no recoge los posibles efectos de la nueva regulación.
El estudio también cuestiona que la solución pueda encontrarse en un desplazamiento masivo de población desde las grandes ciudades hacia municipios con menor presión inmobiliaria. La concentración de oportunidades laborales, económicas y culturales continúa atrayendo habitantes hacia los núcleos urbanos. Por ello, se plantea la necesidad de reforzar las políticas de vivienda pública y ampliar la oferta, en lugar de confiar en un cambio de los movimientos demográficos.
Barcelona concentra la mayor presión del alquiler, con 401 interesados por vivienda
La competencia entre potenciales inquilinos continúa siendo uno de los indicadores más reveladores de la tensión del mercado. Durante el tercer trimestre, cada vivienda en alquiler recibió una media de 133 contactos durante sus diez primeros días de comercialización.
Aunque supone una reducción frente a los 143 interesados del trimestre anterior, la cifra sigue reflejando una demanda muy superior a la capacidad de respuesta del mercado. Además, permanece por encima de los 135 contactos registrados al cierre de 2025.
Por territorios, Barcelona presenta la situación más extrema, con 401 personas interesadas por cada inmueble disponible. A continuación figuran Vizcaya (179), Baleares (159), Álava (157) y Guipúzcoa (142).
También superan el centenar de candidatos por vivienda Zaragoza (133), Madrid (120), Tarragona (115), Santa Cruz de Tenerife (111), Las Palmas (109), Girona (104) y Málaga (101).
Todas estas provincias presentan niveles de competencia muy superiores a los 15 contactos por inmueble que el Observatorio considera indicativos de un mercado equilibrado.
Valencia y Sevilla moderan la presión de los candidatos
En otros mercados relevantes se observa una menor intensidad de la demanda, aunque las diferencias territoriales siguen siendo importantes. Valencia registra 97 interesados por vivienda, frente a los 138 del trimestre anterior, mientras que A Coruña alcanza los 85 y Sevilla se sitúa en 76. Les siguen Guadalajara, con 77, y Toledo, con 76.
En ambas provincias limítrofes con Madrid también se aprecia una reducción respecto al trimestre previo, cuando contabilizaban 93 y 90 interesados, respectivamente. Esta evolución podría estar relacionada con la búsqueda de alternativas residenciales fuera de los principales núcleos urbanos.
En un nivel intermedio de presión, con entre 25 y 50 candidatos por inmueble, aparecen Murcia (45), Huelva (43), Cádiz (41), Castellón (38), Valladolid (36), Ceuta (35), Asturias (34), Burgos (33) y Melilla (26).
Las provincias con menor competencia se acercan al equilibrio
En el extremo contrario se encuentran los territorios donde la demanda presenta niveles más moderados. Salamanca y Pontevedra registran 24 y 23 interesados por vivienda, respectivamente, seguidas de Albacete (23), Cantabria (21), Ciudad Real (20) y La Rioja (19).
Por debajo de los 20 contactos figuran Granada (18), Córdoba (18), Palencia (18), Badajoz (18), Lugo (18), León (17), Soria (17), Teruel (16), Huesca (16), Almería (16), Zamora (16) y Cuenca (16).
Finalmente, las cifras más próximas al equilibrio se encuentran en Segovia (15), Ávila (14), Cáceres (14) y Ourense (14).
La enorme disparidad territorial confirma que la crisis del alquiler no afecta por igual a todo el país, aunque la escasez de viviendas disponibles sigue siendo un problema estructural. Incluso en las provincias con menor presión, los niveles de competencia superan en muchos casos el umbral de equilibrio establecido por el Observatorio.
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