Según datos proporcionados por el INE sobre coste laboral, en el primer trimestre de 2025 los empleadores pagaron un 24% más en cotizaciones sociales que en 2018. El empresario pagó una media de 768,68 euros al mes en cotizaciones sociales obligatorias por cada trabajador. En el 1.er trimestre de 2018 las empresas solo pagaron 594,13 euros al mes por trabajador. Estos costes obligatorios están fundamentados en cubrir posibles prestaciones por enfermedad, bajas para el cuidado del menor, accidentes laborales, pensiones de invalidez, jubilación, prestaciones por desempleo o cualquier otra contingencia cubierta por el Sistema de Seguridad Social.
Esta subida, en los últimos años, de los costes obligatorios que tienen las empresas por cada trabajador se deben a diversos factores:
- La aplicación del mecanismo de equidad intergeneracional.
- La subida del salario mínimo interprofesional (SMI)
- El incremento de las bases máximas de cotización y la cuota de solidaridad.
Más allá de las cotizaciones sociales obligatorias, el coste laboral del empresario en su conjunto ha subido un 3,8% interanual en el primer trimestre de 2025, situándose en 3.124,55 euros por trabajador y mes. Por su parte, el coste exclusivamente salarial creció también un 3,8%, llegando a los 2.290,46 euros. Respecto a 2019, el aumento del coste laboral fue del 22,5%, condicionado por el aumento del coste salarial del 22,1%. El resto de gastos aumentaron un 23,7%.
Pero si comparamos estos aumentos en los gastos con la productividad del trabajador, el aumento de esta es mucho más tibio, llegando incluso a descender en el primer trimestre de este año un 0.2%.
Comparando el coste laboral en España con el coste en nuestros países vecinos, vemos que el coste crece más en España que en países como Francia o Italia, pero crece menos que en Alemania, Grecia, Bélgica, Irlanda o Portugal.
Lo cierto es que la repercusión de estos datos en el empresario van a la contra de la inversión y la competitividad empresarial. Se está dando un exceso de anuncios de cambios normativos que provocan gran inseguridad en los inversores.
La Seguridad Social ingresa un 42,8% más desde 2019
En lo referente a los ingresos de la Seguridad Social, también crecen. Los ingresos por cotización hasta junio han aumentado un 7,2 %, recibiendo la Seguridad Social 87.504 millones de euros. El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) ingresó 2.374 millones de euros que aportan al Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
A partir de 2019 las cotizaciones a la Seguridad Social aumentaron un 42,8% lo que supone 26.208 millones. En junio se cifraron 14.818 millones de euros, 4.467 millones de euros más que el mismo mes de 2019. Estos ingresos de la Seguridad Social indican el aumento en el número de afiliados (21.865.503 en julio) y provienen de las cotizaciones pagadas por los trabajadores (no solo por las empresas) y por los autónomos.
A pesar de estos incrementos en las cotizaciones, la Seguridad Social necesita más ingresos para poder cubrir las prestaciones contributivas. De hecho, el Ministerio de Seguridad Social gastó hasta junio, 91.543,14 millones de euros, es decir, 4.039,14 millones de euros más de lo ingresado por cotizaciones sociales. El incremento interanual de los gastos contributivos, sin embargo, sí es menor que el de los ingresos, que hasta el mes de junio aumentaron un 6,14%. Por otra parte, gasto de prestaciones no contributivas ascendió hasta los 10.376,13 millones de euros.
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