¿Qué es un bróker hipotecario?

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El intermediario o bróker hipotecario es aquella agencia o profesional cuyo trabajo reside en lograr la mejor oferta hipotecaria para sus clientes a través de condiciones que por libre serían imposibles de lograr.

Sin embargo, las condiciones de los bróker varían mucho según cada uno de ellos. Por este motivo, debemos conocer cómo desarrollan su trabajo para saber obtener la mayor cantidad de beneficios de ello.

Las acciones que lleva a cabo un bróker hipotecario

En primer lugar, tendremos que prestar atención a los servicios que ofrece el bróker hipotecario. Entre las acciones más destacables se encuentra la negociación para unas condiciones mejores, la búsqueda de ofertas según el perfil del cliente, analizar dicho perfil, acompañar en la firma de la hipoteca e incluso preparar la petición ante la entidad bancaria correspondiente.

Dentro del contrato de intermediación, el bróker tiene la obligación de concretar cuáles serán sus acciones a desarrollar y transmitírselo tanto por escrito como verbalmente al cliente.

Existen brókeres que ofertan servicios más simples, ya que no cobran honorarios. Estos servicios consisten en aconsejar qué entidad bancaria ofrece la mejor hipoteca sin necesidad de negociar con los bancos ni de realizar la petición formal. Esto podría ser útil para aquellos clientes que tengan conocimientos y quieran saber qué opciones de servicios tiene.

Por otro lado, se encuentran los brókeres de pago que ofertan un mayor abanico de servicios: organizar las escrituras y la firma de estas ante notaría, negociar con las entidades bancarias para conseguir la mejor hipoteca y realizar las peticiones formales de los clientes. Esta opción es más atractiva para aquellos usuarios que quieran conseguir unos objetivos muy concretos como una financiación superior al 80% de lo normal o un interés por debajo de lo habitual.

El presupuesto de un intermediario

Además de los servicios que se ofrecen, también hay que conocer cómo son los honorarios para evaluar si son necesarios o no. Esta información tendrá que estar expuesta en el contrato de intermediación obligatoriamente por ley. Los honorarios tienen tarifas diferentes: un pequeño porcentaje son gratuitos, otro son una cuantía calculada del importe de la hipoteca firmada y otros honorarios son una cuantía de dinero fija.

En cuanto a la segunda opción, el porcentaje del importe puede oscilar entre el 1% y el 5%, mientras que la última tarifa ronda entre los 3.000 y los 5.000 euros. Respecto a los últimos, se puede aumentar la tarifa en aquellos casos en los que se necesite financiar un porcentaje superior al 80% de la compra. Los honorarios más elevados alcanzan los 7.000 e incluso los 9.000 euros.

Al igual que la cantidad, también hay que concretar la fecha en la que se procederá al pago de los honorarios. En la mayoría de los casos, se pagan justo cuando se firma la hipoteca. Si, por el contrario, al cliente no le interesa ninguna de las hipotecas ofrecidas, el bróker no cobra nada, tal y como lo estipula la ley. Otros brókers deciden abonar el pago de los honorarios posteriormente a la obtención de las ofertas. Si, tras el pago, el cliente decide rechazar las ofertas, los brókeres están obligados a devolver la cantidad pagada.

Prestar atención a las entidades bancarias del broker

Otro de los aspectos que son relevantes conocer es las entidades bancarias con las que trabaja el intermediario, ya que el usuario puede acudir a los bancos con los que no contacta el bróker para pedir ofertas de hipotecas. Cuando se les ofrece diversas hipotecas al cliente, el bróker tendrá que concretar con qué bancos ha contactado.

Hay que destacar que puede darse el caso en el que el cliente lleve a cabo la firma de la hipoteca por libre con una de las entidades bancarias con las que ha obtenido ofertas el intermediario. En este supuesto, el bróker pedirá que se le abone los honorarios y una penalización, pero esto dependerá de lo acordado en el contrato firmado por ambas partes.

Otra de las situaciones que pueden darse es que el cliente rechace la hipoteca ofrecida por el bróker y luego firme con la misma entidad bancaria. Ante esta situación, lo que hay que hacer es dejar pasar el plazo de permanencia (entre seis y 12 meses) estipulado en el contrato. Si este periodo no se cumple, el usuario tendrá que abonar los honorarios.

El principal beneficio que puede obtener un cliente con el bróker es poder tener mayores posibilidades de acceder a la mejor hipoteca posible para él con las ofertas que encuentra por su cuenta y las que encuentra el bróker.

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