La Asociación Hipotecaria Española (AHE) informa sobre como las hipotecas mixtas vuelven a ganar protagonismo entre quienes buscan financiación para comprar una vivienda. Después de que las hipotecas mixtas en 2023 alcanzaran máximos y perder peso posteriormente, esta modalidad está recuperando atractivo en un escenario marcado por el repunte de los tipos de interés y el encarecimiento de las hipotecas fijas.
La tendencia ya comenzó a detectarse durante el primer trimestre del año, cuando las hipotecas mixtas empezaron a ganar cuota frente a las fijas, especialmente aquellas que ofrecen un periodo inicial a tipo fijo de entre cinco y diez años.
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Las mixtas recuperan cuota
Los últimos datos disponibles mostrados por AHE ,muestran que las hipotecas mixtas representaron el 15% de las operaciones intermediadas en julio, su mayor peso de los últimos diez meses y prácticamente el triple que a comienzos de año.
Este comportamiento guarda una estrecha relación con la evolución del euríbor. Históricamente, las hipotecas mixtas tienden a ganar atractivo cuando aumentan los tipos, mientras que las fijas recuperan protagonismo cuando el coste del dinero disminuye.
La situación actual vuelve a reproducir ese patrón. El euríbor de mayo, a 12 meses, trás alcanzar el 2,85% , ha superado el 3% en algunos momentos de agosto y registra una media mensual provisional cercana al 2,94%, elevando la presión sobre las cuotas de los préstamos variables.
La media histórica del indicador ronda el 1,92%, aunque desde el final de la etapa de tipos negativos el promedio se sitúa aproximadamente en el 2,89%. Ante esta situación, algunos compradores consideran que los tipos actuales pueden ser transitorios y prefieren asegurar una cuota durante los primeros años antes de afrontar un posible escenario variable.
El tipo fijo pierde parte de su ventaja
El encarecimiento de la financiación también está modificando la oferta bancaria. Las hipotecas fijas han perdido competitividad frente a las mixtas, en parte porque su precio está condicionado por las expectativas de los tipos a más largo plazo.
La financiación fija a 15 años se referencia habitualmente mediante una curva de tipos más larga que la utilizada para valorar el tramo fijo inicial de una hipoteca mixta, normalmente de entre tres y diez años. La diferencia entre ambos costes se ha ampliado, favoreciendo comparativamente a las hipotecas mixtas.
Además, los bancos cuentan con un importante volumen de depósitos sin remunerar, circunstancia que les permite ser más competitivos en determinados plazos iniciales. Esto contribuye a que el tramo fijo de las hipotecas mixtas pueda ofrecer mejores condiciones que una hipoteca fija durante toda la vida del préstamo.
Otro factor que juega a favor de esta modalidad es la cuota inicial. Al tener un tipo fijo más reducido que el de muchas hipotecas fijas a 30 años, el esfuerzo mensual durante los primeros años puede ser menor, precisamente cuando el capital pendiente es más elevado.
¿Qué ofrecen actualmente los bancos?
La oferta disponible muestra hipotecas mixtas con tipos fijos iniciales situados aproximadamente entre el 1,80% y el 1,99% cuando se aplican las máximas bonificaciones y se opta por plazos iniciales reducidos, normalmente de tres o cuatro años.
En estos productos, la TAE parte aproximadamente del 3,3%. Para periodos fijos más largos, de cinco o diez años, los tipos nominales se sitúan generalmente entre el 2% y el 3%, mientras que la TAE ronda el 4%.
Por su parte, las hipotecas fijas se mueven habitualmente alrededor del 3%, aunque algunas operaciones pueden conseguirse por debajo del 2,5% dependiendo del perfil del cliente y de las condiciones negociadas.
En las variables, los diferenciales bonificados se sitúan en muchos casos en torno al 0,5%, aunque algunas entidades aplican un tipo fijo durante los primeros meses del préstamo.
La clave está en qué ocurrirá después
La principal incógnita de una hipoteca mixta aparece cuando termina el periodo inicial a tipo fijo y el préstamo pasa a estar vinculado al euríbor.
Por ello, antes de contratarla resulta fundamental calcular cómo cambiaría la cuota si el euríbor se mantuviera en los niveles actuales o volviera a subir. Un escenario de tipos del 3,5%-4% puede incrementar de forma significativa el coste mensual del préstamo.
Si el comprador considera que no podría asumir esa situación, una hipoteca fija puede ofrecer mayor seguridad, aunque inicialmente resulte más cara.
En cambio, los periodos fijos de cinco a diez años pueden resultar especialmente interesantes para quienes esperan aumentar sus ingresos, amortizar anticipadamente parte del préstamo o vender la vivienda antes de que finalice el tramo fijo.
Una decisión que exige hacer números
La recuperación de las hipotecas mixtas responde, por tanto, a una combinación de factores: el repunte del euríbor, el encarecimiento de las hipotecas fijas y unas condiciones iniciales más competitivas.
Sin embargo, no existe una modalidad universalmente mejor. La elección dependerá de la evolución futura de los tipos, de la capacidad económica del comprador y de cuánto tiempo pretenda mantener el préstamo.
Por ello, antes de firmar, conviene comparar varias ofertas y simular diferentes escenarios de tipos de interés, especialmente el momento en el que la hipoteca mixta abandone su tramo fijo y pase a depender del euríbor.

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